domingo, 28 de septiembre de 2008

martes, 23 de septiembre de 2008

Palabras de Morel a los habitantes de la isla pretendiendo explicar su invención

(..)“¿Les cuesta admitir un sistema de reproducción de vida, tan mecánico y artificial? Recuerden que en nuestra incapacidad de ver, los movimientos del prestidigitador se convierten en magia.”
“Para hacer reproducciones vivas, necesito emisores vivos. No creo en la vida.”
“¿No debe llamarse vida lo que puede estar latente en un disco, lo que se revela si funciona la máquina del fonógrafo, si yo muevo una llave? ¿Insistiré en que todas las vidas, como los mandarines chinos, dependen de botones que seres desconocidos pueden apretar? Y ustedes mismos, cuántas veces habrán interrogado el destino de los hombres, habrán movido las viejas preguntas: ¿A dónde vamos? ¿En dónde yacemos, como en un disco músicas inauditas, hasta que Dios nos manda nacer? ¿No perciben un paralelismo entre los destinos de los hombres y de las imágenes?”(...)

Plano de mensura fiel de la oficina de catastro de Pinamar

Austeridad (depende de la época)

El monumento como memoria. La imagen como relato de la Historia

Parte del siguiente texto pertenece a Jacobo Sucari, extraído de la reflexión que este autor hizo sobre su obra: "Disciplina, sin poder y sin memoria".

No se trata de ligar las consecuencias, sino de relacionar y aislar, de analizar, de ajustar y de empalmar contenidos concretos, nada hay más fluctuante, nada más empírico que la instauración de un orden de las cosas nada exige una mirada más alerta, un lenguaje más fiel y mejor modulado nada exige con mayor insistencia que no nos dejemos llevar por la proliferación de cualidades y de formas.
Y, sin embargo, una mirada que no estuviera armada podría muy bien acercar algunas figuras semejantes y distinguir otras por razón de tal o cual diferencia de hecho, no existe, ni aun para la más ingenua de las experiencias, ninguna semejanza, ninguna distinción que no sea resultado de una operación precisa y de la aplicación de un criterio previo.
Un sistema de los elementos es indispensable para el establecimiento del orden más sencillo.
Una "instalación documental" en la medida en que intervienen elementos propios del análisis y la construcción "de lo real histórico" y una puesta en situación del presente.
Documental que utiliza el archivo y el testimonio como núcleos de la investigación y exposición.
El archivo-documento, que no sólo habla del tiempo que fue sino que, sobretodo, define el marco desde donde somos capaces de mirar y reinterpretar el presente.
Es decir, el archivo de imagen no sólo con una función referencial del pasado sino como información que hace posible y quizá necesaria su reutilización, su encastramiento en un nuevo contexto.
Si el monumento encuentra la fijación de la historia, la imagen archivo, la imagen como fuente del relato de la historia, traiciona continuamente su supuesto "valor" como verificador de hechos pasados. En primer lugar, a diferencia del objeto-monumento, la imagen ocupa un lugar virtual y sus señales apuntan directamente al cuerpo, a la conformación de la memoria...., sistema endeble donde los haya. "El objeto- materia ha sido creado para durar, para permanecer como presencia y memoria. Una obra concebida como la "permanencia de lo eterno". Esta paradoja en la función y utilización de la imagen como verificador del tiempo histórico, y como portavoz del poder, aún juega en nuestra cotidianeidad con similar ambivalencia. Los diferentes contextos en que puede ser usada una imagen y los diversos anclajes a que puede ser sometida: la locución, la música; el antes y el después (edición), el encuadre...., permite una re-actualización del valor y uso de cualquier imagen. Esto crea una dinámica donde si bien la imagen archivo pretende erigirse como "resto arqueológico", su permanencia nunca sea fija en cuanto relato de la historia, sino que sea posible un uso arbitrario por parte del usuario-institución. Es decir, la imagen-archivo, es ante todo re-actualización del relato histórico. Sabemos que el relato a través de imágenes es manipulación, y sabemos que el relato de la historia no puede ser anclado en lo permanente, sino que es dinámico, cambiante.
De aquí el valor de confección, uso y posesión del archivo por parte de la institución-poder: en él se sostiene la construcción de aquello que entendemos como el acontecer pasado, o la Historia. Si tomamos como datos-índice, los adaptables para la construcción de Historia, sean estos relatos orales, objetos-obra, textos escritos e imágenes, está claro que la incidencia de los medios de comunicación audio-visuales sobre nuestras nociones de identidad histórica son abrumadores.

(la totalidad del texto e imagenes de la obra se pueden ver en http://www.arrakis.es/~jsucari/instalaciones.html)

Planteo de sonoridad expresiva en alguna de las partes de la pieza

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¿Todo lo que no avanza retrocede?


natacion / equitación

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1931

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El principito y sus familiares andaban por las costas disfrutando de los medanos tan tan parecidos a los de Marruecos. En el Hotel por las noches se escuchan las sonatas en el piano del bar que Victoria nos tiene acostumbrados. Sobre las servilletas el principie vive para siempre, eternizado y enmarcado, junto a las poesías.

jueves, 18 de septiembre de 2008

y por el 2001 la declararon patrimonio historico provincial


ACTO-políticos-liturgias-manijas-ganchos-histoticos-antuguos nuevos=distintos/otros

lunes, 8 de septiembre de 2008

y estoy haciendo algo para que esto cuente lo que paso-pasa y que esta por pasar


en los bordes. con burbujas azules en noches de noctilucas fluorecentes.
ahora y antes la polvora y las armas, por deporte por necesidad.

jueves, 4 de septiembre de 2008

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Guardiana del mar que termina al oeste

BOOM


De la explosión ocurrida en el tiempo, este recorte hace alusión. La historia reclama alguna explicación, para los niños que pronto dejaran de ser, ser niños. Cuando ya grandes el olvido les gana la mano y de las cosas que quedan no tienen explicación.

martes, 2 de septiembre de 2008

LOGO

Las pisadas en la arena que el viento no borro


Resiste, lucha, perdura.
Hace 73 años que los pilotes enterrados alli resisten los embates de la naturaleza y la política de urbanización local

sábado, 14 de junio de 2008

video

lunes, 19 de mayo de 2008

Coloquio



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domingo, 18 de mayo de 2008

layer2 - customes

textura n°1 a-b-c / epidermis



Luis Gonzales Palma




La mirada es tanto un descubrir el mundo, como un mostrarse a los otros. En los ojos aflora el interior en forma de expresión. Por eso el retrato contiene la sicología y el alma, que encierra el cuerpo, por eso se convierte en el modelo de los símbolos. La mirada es un lugar de expresión, pero siempre es una expresión silenciosa.




http://www.gonzalezpalma.com/v2/portfolio.php?portfolio=instalaciones

viernes, 16 de mayo de 2008

data - link

http://caosmosis.acracia.net/?cat=181

"Oh, caballeros, la vida es corta... Si vivimos, vivimos para marchar sobre la cabeza de los reyes." W. Shakespeare


Notas inspirantes

La sociedad estática organiza el tiempo según su experiencia inmediata de la naturaleza en el modelo del tiempo cíclico.
Guy Debord

Intervencion del espacio!
esto y mucho mas...en
http://www.caoguimaraes.com/page2/principal2.php?idioma=1

miércoles, 14 de mayo de 2008

miércoles, 7 de mayo de 2008

sábado, 3 de mayo de 2008

el proyecto

materialidad Hudertwasser
materialidad sonora Cage
materialidad de sentido Greenaway

lunes, 28 de abril de 2008

anexos exesos

En 1908 Matisse escribía en sus “Notas de un pintor”: “Una obra de arte debe llevar consigo su significado completo e imponerlo en el espectador incluso antes de que este pueda identificar el tema tratado”, sugiriendo que el significado último de una obra de arte no debe leerse en términos argumentales o temáticos —ni siquiera de adscripción a un género o escuela determinados— sino de composición, ritmo, textura o color.

La conocida frase de Rossellini: “nada de bellas imágenes, lo que hay son imágenes justas, imágenes necesarias” sigue siendo válida hoy en día pues no hay, no puede haber, belleza sin pertinencia.

La atomización perceptiva,


Sobre la atomización de la imagen contemporánea

En una secuencia de El sol del membrillo, Víctor Erice retrata las ventanas de unos edificios dentro de las cuales se puede distinguir el brillo de la pantalla de un televisor. El tema de los distintos grados de presencia de las imágenes en la vida humana a lo largo de su evolución temporal y de cómo éstas afectan a la forma de ser y organizarse del hombre ocupa un lugar central en la obra de Erice y otros directores preocupados en ocasiones por rastrear los elementos procedentes de anteriores formas de vida humanas ajenas a la actual masificación de las imágenes que sobreviven en el mundo de hoy, y pone sobre la mesa la problemática de analizar cuál es el nuevo estatus de la imagen y las formas de percepción de los espectadores actuales. Sin embargo, la situación actual no es exactamente igual a la retratada por Erice en su película de 1992, sino que las imágenes se han multiplicado en progresión geométrica desde entonces, dificultando mucho esta búsqueda de una restitución del sentido moral de la imagen, de unas narrativas en vías de extinción. Otros realizadores como Jean-Luc Godard o Apichatpong Weerasethakul han hecho de la actual fragmentación una nueva forma de componer obras demostrando que la narración cinematográfica no tiene por qué haber muerto, sino que se está transformando continuamente. La aparición de nuevos tipos de espectadores es un concepto que se maneja en ciertos sectores del análisis cinematográfico, pero pocas personas se atreven a intentar definir cómo es dicho espectador actual. ¿Podemos acotar cuáles son algunos de los cambios que se han producido en las imágenes consumidas y en su percepción (o viceversa: una cosa implica la otra)?

Hace tiempo que el cine no es el único modo de acceder a imágenes en movimiento, y en la actualidad los medios de obtención de las mismas se han multiplicado hasta el extremo que resulta muy difícil transitar por el mundo, sin percibir alguna de estas emisiones. Por su parte, el material consumido ha respondido cada vez más a un proceso de atomización, o división en secuencias de corta duración, totalmente independientes entre sí. Aquí es inevitable hablar de vídeos del pasado y del presente que pueden buscarse en interNET para ser descargados o simplemente visionados online, o de los pequeños archivos de imagen contenidos en teléfonos móviles y otros aparatos que permiten la reproducción digital sin necesidad de un televisor, amén de otros fenómenos análogos.
Durante la década de los noventa proliferaron en las televisiones programas construidos mediante la recolección de grabaciones caseras. Algunos de ellos se presentaban como espacios que ofrecían vídeos en un marco destinado a provocar la hilaridad de la audiencia, mientras otros optaban por el sensacionalismo ofreciendo vídeos de contenido más duro que mostrasen todo tipo de acciones peligrosas para la integridad física de los seres humanos que los protagonizaban. Hoy en día este tipo de programas construidos a base de retales ha aumentado vertiginosamente, pero con diferencias sustanciales. En primer lugar, el material emitido ya no procede exclusivamente de grabaciones domésticas, sino que se trata de fragmentos procedentes de otras cadenas televisivas así como vídeos y animaciones que circulan por interNET, teléfono móvil o cualquier otro soporte, pero siempre de corta duración (la televisión e interNET son dos medios de exhibición que sin duda se alimentan recíprocamente). En segundo lugar, los autores de las imágenes ya no son personas conocidas que han mandado sus home videos, sino seres o grupos anónimos que, como mucho, firman con algún pseudónimo. En tercer lugar, el material ya no puede considerarse como fiable desde el punto de vista de su verosimilitud, ya que las nuevas tecnologías de generación de imágenes hacen que se entremezclen videos que tienen visos de ser espontáneos con todo tipo de montajes, resultando en ocasiones imposible distinguir entre uno y otro tipo de producto. Y, en última instancia, ha desaparecido la catalogación moral de dichos materiales. Ya no se trata de programas televisivos que emiten “vídeos graciosos” o “imágenes sobrecogedoras”, sino simplemente de imágenes, expuestas sin ningún receptáculo ni consideración apriorística sobre su impacto en el espectador. Imágenes autónomas que son consumidas y que comienzan y terminan en sí mismas, no admitiendo lecturas más allá de lo que muestran, y que predisponen al espectador a una búsqueda incesante de material nuevo, que impacte novedosamente, rápidamente, que funcione en el acto sin lugar para la complejidad o emociones que precisen un tiempo para su aparición.
No hay lugar para la paciencia, sólo para la inmediatez. El fin de cada imagen consumida se agota en sí mismo en poco tiempo, por lo que deben buscarse más para prolongar esa sensación peregrina. Sin embargo, el poder del fragmento sobre el público es muy grande, y en televisión ha sido usado recientemente para la promoción de algunas canciones mediante la repetición sistemática y multitudinaria de un trozo no superior a los diez segundos, generalmente un estribillo con cierto gancho. De igual modo, las películas se anuncian en televisión mediante la emisión de fragmentos cada vez más cortos de las mismas, que las identifiquen como muestras de estructuras genéricas estándar (terror, comedia, aventuras...).
Los teléfonos móviles actuales implementan la posibilidad de realizar grabaciones de baja calidad y corta duración, generalmente utilizada para capturar vídeos de carácter personal de los cuales, no obstante, suelen destacarse aquellos que contengan algún hecho curioso o alejado de la normalidad, siendo, por lo general, desechados los que no ofrecen nada destacable en ese aspecto. En ese sentido, la reciente denuncia del cambalacheo de vídeos que muestran a jóvenes practicando agresiones sobre otras personas es un buen ejemplo de esa búsqueda de un instante con impacto físico que violente la normalidad. Asimismo circulan animaciones, también de autoría incierta, algunas de las cuales muestran a personajes populares del cine, cómic o televisión con un añadido sexual perverso, tal vez para desvelar lo que nunca habíamos visto o para demostrar que todo puede ser visto: En algunas podemos ver a Spiderman copulando con una chica desnuda, los órganos genitales de los miembros de la familia Simpson o a Garfield sodomizando a Odie, pero también un caballo haciendo lo propio con un ser humano o un jugador de baloncesto masturbándose y “encestando” las eyaculaciones en una canasta... De manera análoga, encontramos melodías de origen dudoso en las que suena una melodía más o menos popular a la que se le añade una letra con intenciones humorísticas bastante poco elaboradas o complejas. El consumo de este tipo de material forma parte de la vida diaria de muchos jóvenes (y no sólo de los jóvenes), quienes se intercambian los archivos de video, imagen o sonido mediante conexiones inalámbricas entre sus teléfonos.
Muchas compañías relacionadas con el mercado del móvil buscan en su publicidad identificar la personalidad humana con la apariencia del teléfono. El slogan “personaliza tu móvil” es uno de los más utilizados para ofrecer una serie de logos (fondos de pantalla), carcasas y melodías popularizadas por las radiofórmulas y la televisión. Estos logos reproducen casi siempre motivos reconocibles relacionados con ciertos productos de moda o, en un ámbito más aparentemente “radical”, con el sexo, las drogas y la “contracultura” (la hoja de marihuana con los colores jamaicanos, por ejemplo). Por su parte, casi todas las melodías son un fragmento procedente de canciones con una estructura sencilla de reconocer y, por tanto, de reproducir, y se convierten en copias desnaturalizadas que, como los hilos musicales, mantienen el mismo soniquete sin lugar para los matices. Curiosamente, la posibilidad de editar melodías propias (o sea, de personalizar realmente los tonos de llamada y dar rienda suelta a la propia creatividad) incluida en algunos viejos modelos de telefonía ha sido suprimida en las últimas generaciones, por evidentes causas comerciales. El uso de los teléfonos móviles para hacer llamadas o enviar mensajes ya ha sido, pues, ampliamente rebasado para convertirlos en plataformas multimedia con cada vez mayor número de funcionalidades, de modo que algunos jóvenes aseguran que su teléfono móvil les “aburre” cuando éste ya no ofrece todas las capacidades de los modelos más recientes.
El cine, como los vídeos cortos y las animaciones, se considera igualmente un elemento para ser visto (consumido) y olvidado, de modo que si el producto ya ha sido visto ya no parece necesario ni interesante volver sobre él. Por ello, los nuevos espectadores que obtienen los films en formato digital no siempre tenderán a buscar una mejor copia del film cuando éste aparece en formato de DVD, sino que se conforman con los screeners (películas obtenidas grabando la pantalla del cine con una videocámara) de calidad reducida. Las películas ya no se coleccionan tanto como se consiguen, en una copia de mayor o menor calidad, y se consumen para no volver a ser vistas. La distinción entre una calidad de producción más baja o más alta (por ejemplo entre un film y un telefilm) es cada vez más irrelevante, importa más la capacidad de sorpresa o “ingenio” de las ideas fragmentarias que contengan que la mayor o menor holgura de medios para ponerlas en imágenes. Esto parece ser consecuencia del proceso de acostumbramiento al consumo habitual de imágenes de video de ínfima calidad técnica, poco o nada elaboradas. Por ejemplo, en el caso del porno, ha proliferado el consumo de vídeos cortos en lugar de las “tradicionales” películas largas. Esto se debe tal vez a que dichos fragmentos ofrecen mayor grado de excitación primaria al presentarse en ocasiones como grabaciones “robadas” o “espiadas” (cf. vídeos que desvelan lo que ocurre en probadores de tiendas de ropa o cuartos de baño), respondiendo mejor al ansia voyeurística del espectador que los films porno realizados por un equipo de rodaje.
El consumo de imágenes en bruto, sin apenas edición y sin un responsable conocido, ha fomentado la desidia respecto a averiguar responsabilidad de cualquier producto audiovisual, incluidas las películas. No suele buscarse el conocimiento de los autores de una película que ha resultado satisfactoria de cara al visionado de otros films en el futuro. Éste seguimiento sólo se produce si el film se promociona abundantemente recordando precisamente que se trata “del creador de”, o “de los responsables de”. Pero no hay, por lo general, mucha conciencia de los nombres que han hecho posible una determinada película, por mucho que ésta haya gustado. Del mismo modo, ya no se busca tanto un film por el gancho de los actores que lo interpretan, salvo aquellos rostros que están a un nivel mediático que los sitúa constantemente en primer término en los medios de comunicación de masas.
La experiencia del cine en pantalla grande suele convertirse en un background para actividades que no tienen nada que ver con el visionado de una obra artística. La mayoría de espectadores acude al cine acompañado, en grupo o en pareja, y su interés en el film suele decaer en beneficio de las relaciones con otra(s) persona(s)s presente(s) en la sala. Sin embargo, dicho interés en la película se recupera a ratos, discontinuamente, siempre que suceda un hecho suficientemente relevante o llamativo, resultando extremadamente difícil mantener la atención durante la duración de un largometraje. Tras la sesión, sólo secuencias concretas de las películas son recordadas, sin atención a la sucesión global de secuencias. No hay interés por (o capacidad de) alcanzar una visión de conjunto de la obra, sólo se tienen en cuenta pequeños fragmentos aislados, set pieces de la misma. De hecho, muchos films son promocionados a través de un puñado de secuencias en los trailers (cf. de muchas comedias se ofrecen los tres o cuatro mejores sketches), los cuales suelen desvelar casi completamente el argumento del film. Sin embargo, dichas revelaciones no parecen tener una repercusión comercial negativa, ya que lo que verdaderamente importa reside en la cantidad de momentos concretos de excitación que el film promete dar.
Esta atomización perceptiva que busca el impacto instantáneo y fugaz de la imagen redunda en una dificultad para el acercamiento crítico al material audiovisual que se consume, y para el cuestionamiento de la verosimilitud de la imagen, el cual deja de tener importancia a favor del poder de dicha imagen sobre los sentidos. El análisis de los trasfondos se complica cuando uno se acostumbra a consumir imágenes en bruto cuya corta duración y literalidad dificulta extraer conclusiones de algún tipo sobre ellas. Por ende, los films se consideran cada vez menos de manera global, y más por fragmentos autónomos que contienen a lo largo del metraje.

http://www.trendesombras.com/articulos/?i=46 por Alejandro Díaz








Que nos hace idiotas?


"Consumimos imagenes, las quemamos o las consumamos sin mirarlas apenas. Consumir sin mirar, solo viendo para olvidar, como el alcohol. Para no pensar, en nada ni en lo que nos sucede, ni en aquello que pasa ante nuestros ojos. Eso es el consumo, tambien de imagenes, una estafa legal en la cual todos caemos y lo hacemos voluntaria y gustosamente´porque no pensar crea tambien un habito. " Consumir imagenes de Lolo Rico Oliver

Las ideas se mejoran. El sentido de las palabras participa en ello. El plagio es necesario. El progreso lo implica. Da más precisión a la frase de un autor, se sirve de sus expresiones, elimina una idea falsa, la reemplaza por la idea justa.

La sociedad del espectáculo, Guy Debord (1967)



"Y sin duda nuestro tiempo... prefiere la imagen a la cosa, la copia al original, la representación a la realidad, la apariencia al ser... lo que es 'sagrado' para él no es sino la ilusión, pero lo que es profano es la verdad. Mejor aún: lo sagrado aumenta a sus ojos a medida que disminuye la verdad y crece la ilusión, hasta el punto de que el colmo de la ilusión es también para él el colmo de lo sagrado."
FEUERBACH, prefacio a la segunda edición de La esencia del Cristianismo.

jueves, 24 de abril de 2008

Provocaciones/subverciones


Duchamp - Cage - Rauschenberg - Kaprow - June Paik - Klein - Beuys - Schwittes - Satie - Hundertwasser

sábado, 19 de abril de 2008


"Coleccionar fotografías es coleccionar el mundo. Las fotografías son una fragmentación de la vida, un modo de captura, de congelar o detener el flujo experiencial, el transcurrir vital, en su radical continuidad. La cámara, por su parte, es el arma ideal para esta captura, es el ejercicio ortopédico de la conciencia en su afán adquisitivo.
Hay algo predatorio en el acto de registrar una imagen. Transforma a las personas en objetos que pueden ser poseídos simbólicamente. Así como la cámara es una sublimación del arma, fotografiar a alguien es cometer un asesinato sublimado, un asesinato blando, digno de una época triste y atemorizada.
Todas las fotografías son momentos de muerte. Tomar una fotografía es participar de la mortalidad, vulnerabilidad porque seccionan un momento y lo congela, todas las fotografías atestiguan el paso decapitado del tiempo.
La fotografía es el inventariado de la mortandad. Una ceremonia para investir un momento de ironía póstuma."

Momento Kodak


"Mediante la imagen el mundo impone su discontinuidad, su fragmentación, su amplificación, su instantaneidad artificial. En dicho sentido, la imagen fotográfica es la más pura porque no simula el tiempo ni el movimiento –como el cine, por ejemplo– sino que se ciñe al más riguroso irrealismo. La intensidad de la imagen es proporcional a su discontinuidad y a su abstracción, es decir, a su idea preconcebida de denegación de lo real.
La fotografía pareciera -de este modo- liberar a lo real de su principio de realidad, liberar al otro del principio de identidad y arrojarlo a la extrañeza. Más allá de la semejanza y de la significación forzada, más allá del "momento Kodak", la reversibilidad es esta oscilación entre la identidad y el extrañamiento que abre el espacio de la ilusión estética, la des-realización del mundo, su provisional puesta entre paréntesis( )."
Adolfo Vásquez Rocca PH. D.

miércoles, 16 de abril de 2008

¿De que se trata esto?

"Chapoteos, neblinas, rumores" y "danzas de polvo"

Ahuyentar el spleen

Palabra inglesa actualizada por Baudelaire que significa melancolía, tedio, aburrimiento, ideas negras, etc. (N. de T.)